Tener un proyecto

El antídoto contra el sufrimiento es sacar la atención fuera de ti. Uno de los mejores métodos es llenarse con proyectos. Solo desde la calma y paciencia podrás vislumbrar que aquello que quieres, también te quiere a ti. Un proyecto personal es una forma exquisita de regalarse un temporal sentido de vida.

El libro es un espejo

Suelo buscar en los libros la salvación. Subrayo frases a diestra y siniestra como un perro que orina en cada esquina, tratando de dejar un mensaje, tratando de recordar algo. Cada subrayado va delimitando los bordes de tu personalidad, revelando poco a poco de qué está hecha tu curiosidad. Subrayar es una manera interesante de conocerse a sí mismo. Son las pistas que te deja el cuerpo para que tu mente despabile; son las instrucciones para que hagas eso que tanto deseas recordar.

Yo amo la vida

Era plena pandemia; podía faltar libertad pero jamás alcohol. Nos tomamos unos tragos con mi vieja. Quería entender su visión de la vida, su incapacidad para amargarse. Mientras yo pintaba el mundo de cinismo, ella me hablaba de lo mágico de la existencia. Hace unos días su hermana había muerto de un violento cáncer. Yo creía que eso podría haberla derrumbado, sin embargo, a pesar del dolor, emanaba un aura de paz envidiable.
-A veces veo todo gris, le dije, ¿Cómo ves la vida?
Yo amo la vida, con lo bueno y lo malo. Amo la vida tal cual.

Si ella puede creerlo, yo también puedo.

Si puedo con esto, puedo con cualquier cosa

Llevo dos meses bañándome con agua helada en las mañanas. Siento que salgo más fuerte físicamente, nadie me saca esa idea. Siento que gano una batalla cada día. Conocí esta técnica por el gurú del frío Wim Hof y decidí intentarlo. Claramente no es para cualquiera. Semejante azote de incomodidad requiere cierto grado de masoquismo; un masoquismo con sentido.
Aquí en el Sur del mundo aún no entramos en invierno, y el frío todavía es tolerable. Cada mañana me pregunto ¿Cómo será cuando me levanté tiritando? ¿Cómo será cuando el frío sea insoportable y sucumba ante la seductora calidez del agua tibia?. Ese tema se lo dejaré al JJ del futuro.

El valor de la envidia

Es bueno sentir envidia, es una alarma natural. La envidia tiene muchas formas pero su denominador común es sufrir por lo que tienen o hacen otros. Es un recordatorio, no de lo que te falta, sino de lo que tienes y no estás valorando. Es un aviso para que te concentres en lo que “quieres o tienes que hacer”; te muestra todo lo que te estás distrayendo, de toda la energía que estás desperdiciando. No habrá paz si vives en guerra con tu forma de ser. No habrá paz si no sientes algo de control en tu vida.