Podrán cortar todas las flores pero no podrán detener la primavera

Leí el libro de Job buscando mejorar como escritor; semilla plantada por Kerouac quien buscaba en la literatura clásica estructuras para sus novelas. Lo leí a sorbos, sin apuro, saboreando el viejo vino de la poesía hebrea. El libro de Job es un thriller psicológico donde Dios es el malo de la película. En una apuesta con Satanás, esté último lo desafía a probar la fe de Job quitándole todo, todo menos la vida. Job no puede entenderlo, es el más devoto, el más correcto, el más piadoso, ¿por qué? Sus amigos especulan que quizás cometió errores, pecados. Job es terco, se niega aceptar que ha sido castigado, y solo quiere una explicación que apague la locura de su maldición. Dios aparece, le da a entender que no sabe nada, que su sufrimiento es insignificante, que no es nada comparado con toda la infinidad de la creación. Job está en paz solo porque ha visto a Dios. Finalmente, el creador le devuelve todo y mucho más.

No importa los milenios que pasen, son las emociones humanas, el dolor y el placer, las que hacen girar las historias. Al igual que un hombre de fe, una obra auténtica es aquella que sabe incorporar lo bueno y lo malo como un todo. El escritor es Dios y su escritura es la consciencia. ¿Si aceptamos lo bueno, porque no aceptamos también lo malo?  

La humildad como droga

No importa lo bueno que creas ser en algo, si no lo contrastas con la realidad tu vida será una eterna expectativa. Si no soportas los rechazos es porque tu egoísmo es mayor que tu deseo. La humildad es “La estrategia” para mantener a raya la frustración; al ser consciente de tus limitaciones aterrizas, dejas de “perder energía” tratando de entender ¿por qué no me eligieron? ¿por qué no me quieren?
La humildad oxigena: cuando piensas mucho en algo empiezas a aguantar la respiración (haz la prueba), lo mismo va cuando recordamos algo que no nos gusta. Querer controlar todo lo que te rodea (incluso a las personas) es una lenta y paulatina asfixia.

Matadero matarife

Verdugo matarife
el machismo te elige
trabajas para la muerte
al ritmo de cumbias y destripadoras
aquí no hay dios ni suerte
hasta las almas van a la trituradora

no puedes ser muy expresivo
mientras hagas la pega
a nadie le importan tus motivos
no puedes mostrar sensibilidad
si bajas la guardia
no sirves para este lugar,
debes faenar tus sentimientos
para que el fuego de la parrilla
calme a un hambriento

Verdugo Matarife
sicario hacedor de bifes;
aún mantienes las pesadillas
mantienes la picazón, la ansiedad
que solo con un vicio puedes calmar

no cualquiera puede aguantar
sabes cuando una visita quiere vomitar
para algunos puede ser perturbador
las tripas por todos lados
las heces de animales desangrados
paredes salpicadas de carne
los suelos y techos pintados con sangre
pero lo más chocante es el olor
el olor a muerte que impregna tu razón
aquí, no puedes ser humano
hay que hacer de tripas corazón
pero hay que trabajar
hay que descuartizar
hay que a la familia alimentar

Taller mecánico

Con su overol manchado de grasa
se limpia las manos con un paño sucio
y me dice: ¡Jefe, el cambio no le pasa!
se escucha la cumbia, se siente olor a cigarrillo
el mecánico usa la llave inglesa como martillo
dice que el auto se ahoga y se calienta
se lleva la mano a la cara
yo espero que no me mienta;
acelera, prende y apaga las luces
¿y usted en esto conduce?

el hombre examina el auto como un doctor
voy por un cambio de plumillas
y me dice: “hay que cambiar el motor”
revisa las pastillas de freno
abre el capó y no encuentra nada bueno:
que la caja de cambio está dañada
que el otro mecánico me dejo la cagada
le pido el repuesto original
pero insiste que el alternativo funciona igual;
me sugiere llantas nuevas para evitar un mal rato
que mis ruedas están más lisas que la suela de sus zapatos;
que mi auto chino parece un tarro
que en dos semanas arregla el sonido raro,
sus dos semanas son meses eternos
que la culpa es del proveedor externo

que repuestos, mantención, mano de obra
este gallo hasta los flatos te cobra;
en la pared un poster de la sensual bomba cuatro
hace el presupuesto en una servilleta
y sabes que no te saldrá barato

Solterona

Tienes tanto miedo a estar en pareja
que te excusas sintiéndote gris y vieja
autodiagnosticada con soledad
perder independencia te da ansiedad
tan acostumbrada a estar sola
que ves irreconciliable
ser tu misma y estar de novia

has tenido parejas ocasionales
solo olvidadizos momentos carnales
después de tu naranja juventud
una serie de desencuentros
oscurecieron tu abierta actitud
tu tatuaje en la nalga se desdibujó
estrías de moralismo lo ocultó;
esperando impaciente
que otro prendiera tu antorcha
relegaste a la sequía tu concha

hoy te identificas como solterona
pero tu orgullo es un tejado de vidrio
porque a la primera te enamoras
estas sola porque quieres
porque sabes que la primera piedra
también la tiran las mujeres

Memorias de un introvertido

Me cuesta socializar
a veces no sé qué conversar
me pongo nervioso
de que me miren a los ojos
y empezar a balbucear,
soy introvertido
pero miento muy bien
finjo sonrisas para engañar
mientras que por dentro
quiero ignorarlos y arrancar
quizás por eso bebo más de la cuenta
para relajarme
para no pensar,
para sentirme integrado;
por eso economizo toda exposición
no por huraño, sino para guardar energías
para no tener que dar tanta explicación
para descansar un poco
de la de la dictadura de la extroversión

Poeta al quirófano

Llegué con fiebre sarcástica
desangrando mentiras
anémico de pasiones
me paso por vivir dormido
por excesivas imitaciones

abrieron mi destino
extirparon mi reputación
me trasplantaron fuego en los ojos
y un poco de cultura pop

tuve un paro afrodisiaco
¡revivan al hipocondríaco!
me inyectaron risas a la vena
para creerme el cuento
para inmunizarme a la pena

ya convaleciente de metáforas
del tartamudeo pase a las anáforas
medicado con paliativos líricos
con dieta libre de cínicos
me recetaron terapia de oximorones
que la pasión por la vida mejora
poetizando las contradicciones

La tiranía del amor

“Para la mayoría de las personas, el amor significa: «debes hacer lo que yo quiero». Amar, significa que puedan hacer lo que quieran, y aún así amar.” Sadhguru

“Busco alguien que me haga feliz”, es una frase cliché, pero esconde una trampa; esconde la desesperación de una persona que no quiere hacerse cargo de su propio destino; un germen tóxico disfrazado de belleza, placer y necesidad. Esperar que alguien te haga feliz, es asumir que otra persona debe hacerse responsable por ello; una tragedia destinada al fracaso; un pacto faustiano que cobra su deuda con la destrucción de tu libertad. Si no puedes ser feliz por ti mismo, vivirás eternamente esclavizado, cual drogadicto luchando contra la abstinencia de la soledad; vivirás gastando toda tu energía esperando que el resto sea como quieres; envejecerás rápido, hundiéndote bajo el peso de tu egoísmo, ignorando que lo que tanto buscabas ya estaba dentro tuyo. 

Realismo antimágico

Primer acto
“Los poetas bastardos”

Partimos todos bardos
en la carrera que gana
quien no quiere participar,
y así fuimos viajando
del realismo mágico al sucio
destilando sueños lúcidos
con el naturalismo existencialista
que solo el alma joven sabe dar
¡imitar! ¡seguir tendencias!
era cosa de críticos y tipos frustrados
nosotros viviríamos para imaginar,
para crear mundos
para hacer arte la monotonía
todos íbamos a ser artistas
todas íbamos a ser reinas
«todes» íbamos a ser alguien en la vida
nuestras obras iban a alucinar
pero la jaula quedó abierta
y el miedo paralizó el actuar
dejamos las promesas moribundas
olvidamos que al público se debe entregar,
tanto romanticismo no es bueno, nos dijeron
la mayoría de la gente finge y no vive, repitieron
la hipocresía es el precio para ser normal
ahora reinan todos los celos el celo
mentiras para echar de menos,
la necesidad es muy necesaria
consumir, vender, comprar
es la santa trinidad de esta sociedad

Segundo acto
“El sueño terminó”

La falta de realismo asfixió el impresionismo
cuentas, pañales y deudas llegaron sin avisar
frustración, gordura y desorden cuestan equilibrar
y así, la linda locura quedó atrás
era irresponsable soñar
el tiempo era de todos menos tuyo
tolerar aguantar callar
descansando sin destino
trabajar por trabajar
hay que agradecer esa oportunidad
sin cuestionar
sin hablar
sin llorar
porque él que sus males canta
a la gente espanta

Me gustaría decir
que ya no necesito estresarme
que lo puedo superar
pero vengo de ancestros trabajadores
segundones en la escala social
cargo la ansiedad en la sangre
y un porte de sumisión desigual
entendí tarde
que la riqueza mueve al mundo
me pase la vida creyendo en mitos
en la idea del artista total
la fealdad me buscaba en los reflejos
y la enterraba viva sobreviviendo un día más
el reloj me genera intranquilidad
siento que nadie me desea
solo quiero un contacto sensual
soy una piedra blanda por dentro
que fantasea con sentirse parte de algo
con enviar lo falso a la mierda
y que no importe más el qué dirán

Tercer acto
“Teatro de las grandes esperanzas”

Volvemos a la odisea de crear
con la ingenuidad poética
de quien no se toma nada personal,
cien años de soledad pasaron
entre ciclos de metamorfosis y desengaños
el despertar creativo es un aullido
y nunca hubo un tiempo perdido
la inspiración es lo bailado y lo bebido
lo dormido y lo temido, lo comido y lo jodido
cualquier dualidad que hayas vivido
el ruido y la furia
guerra y paz, crimen y castigo
no hay tiempo para mirarse el ombligo
da igual si eres príncipe o mendigo
o si estás dentro o fuera de la media
la vida es una divina comedia
un quijotesco elogio a la locura
no tomarse en serio es la cura
más allá del bien o el mal
la vida es una danza de la realidad

Lo que pasó pasó
no más títulos a lo sucedido,
no más juicios, etiquetas ni apellidos
para volver a los orígenes
no necesitas viajar
sin rodeos sin patrañas
el que escribe de su pueblo
nunca engaña
tal cual
sin mentiras
sin halagos
cuando regalas lo que sientes
ya nadie más podrá hacerte daño

Un peso encima

La tienda de Don Antonio instaló tragamonedas
yo iba a comprar bebidas y veía a los viejos apostar
me daban lástima, sentados durante horas sin parar
miradas perdidas, ceniceros colmados
una diálisis de monedas los tenía enchufados.
Mi hermano mayor se viró de casa hace unos meses
yo pasaba todo el día fuera
entre colegio, pololeo y estupideces
mi mamá ahora tenía más tiempo libre
sobre todo desde que mi papá se fue al sur a trabajar
después supimos que tenía otra familia allá
pero no importaba porque no se querían
y mandaba platita igual;
estaba contento porque mi vieja por fin podría descansar
pensamos que era bueno pero empezó a fumar más
botellas de vino se empezaron a acumular
le dijimos que hiciera algún curso
dijo que iría a preguntar a la municipalidad
yo feliz pensando que haría reiki o flores de bach
que estaría socializando
pero para mi sorpresa
mi vieja se pasaba el día apostando;
hasta Don Antonio no lo podía creer
nunca pensamos que mi mamita fuera a caer.
Desde que dejamos de ser niños se empezó a apagar
como si crecer y hacernos independientes estuviera mal
quería que todo permaneciera igual
mi papá decía que era manipuladora
mi hermano la creía controladora,
nos decía que éramos su vida
que sin nosotros se moriría
yo tenía sentimientos encontrados
culpable por no estar todo el día a su lado
su amor era como un peso encima
peso que ahora pone
en la maquinita de la esquina